Estudio Carbajal SLP, integrado por José
Antonio Carbajal Navarro, Nicolás Carbajal Ballell y Rodrigo Carbajal Ballell,
y Estudio Acta, constituido por Ramón Pico Valimaña y Javier
López Rivera, han resultado ganadores del concurso para el proyecto de la Nueva
Casa Consistorial de Roquetas de Mar y la ampliación de la Plaza de la
Constitución y los espacios públicos adyacentes.
La propuesta, de uso administrativo, se emplaza en la Plaza
de la Constitución y contempla una superficie construida de 5.642 m².
El equipo autor ha contado, además, con la colaboración de
los arquitectos Fernando Moreno, Alejandro Fernández, Pilar Miquelajauregui,
Emile Rudy y Gerardo Moreno; los arquitectos técnicos Jesús Bozzo y Fernando
Casquero; Pedro Lobato en el cálculo estructural y Miguel Sibón en el cálculo
de instalaciones.
Memoria del proyecto
La vertiginosa transformación del
municipio de Roquetas ha ocasionado los rasgos típicos del efecto sprawl
contemporáneo, una de cuyas características señaladas sería la ausencia de un
centro urbano con memoria, identidad y consistencia. Este proyecto pretende
crear un lugar que proporcione los ingredientes ausentes para consolidar un
salón urbano en el corazón de la ciudad mediante una implantación que potencie
las virtudes de esta ubicación. Incluye el ámbito liberado tras la demolición
del conjunto de edificaciones que constituyen hoy el Ayuntamiento y colmatan la
manzana, dando lugar a un espacio público con vocación de operar como centro
simbólico e identitario de la población. Para ello la edificación asume la
alineación de la fachada de la Parroquia de Nuestra Sra. del Rosario, duplicando
la superficie de la Plaza de la Constitución. El volumen resultante de esta
estrategia de ocupación se talla y horada en su planta baja para garantizar la
permeabilidad entre esta plaza y la de Luis Martín - C/ Duque de Ahumada. El
tallado se produce mediante la liberación de la esquina de C/ Cid para
favorecer las visuales y la circulación de personas, mientras que el horadado
consiste en la apertura de un tránsito posible a través del edificio, cruzando
el atrio central que lo ordena.
La propuesta viene a dar
respuesta a la precaria situación de la sede actual -resultado de una sucesión
de inmuebles y espacios diversos añadidos a lo largo de los años- incapaz de
atender las necesidades de orden institucional, funcional, de accesibilidad, de
eficiencia energética o simplemente espaciales que requiere. Controlar su
escala e impronta urbana ha sido una pretensión del proyecto, así como
contribuir a la nueva escena urbana con una imagen neutra en la que se pone el
acento en la continuidad del espacio de planta baja y el hueco del balcón
central (elemento identificador por antonomasia de la imagen institucional en
la memoria colectiva de la ciudadanía), ambos marcados por la profundidad de
las sombras.
En esencia, su estructura
organizativa dispone los espacios relacionados con el público (atención
ciudadana, salón de plenos, control de accesos…) en planta baja, en los niveles
intermedios las áreas de trabajo y en cubierta espacios de encuentro y descanso.
Solventa una doble demanda, facilitar el desempeño de las actividades y, al
tiempo, la atención a los ciudadanos, y para ello, se han procurado espacios
diáfanos, bien iluminados y ventilados, amplios y flexibles que generen un
entorno de trabajo útil y confortable. Con circulaciones claras de identificar
por los visitantes y espacios adecuados para ser atendidos en cada uno de los
servicios que lo requieren. Para lograrlo, se ha proyectado una estructura que
permita una organización realmente versátil, adaptable a las necesidades
cambiantes a lo largo del tiempo gracias a la diafanidad de las plantas y los
módulos estructurales adoptados, que permiten disponer indistintamente espacios
de trabajo abierto y compartimentados. Las circulaciones (pública y reservada)
diferenciadas en sendos núcleos o incluso la modulación de los cerramientos de
fachada (que ofrecen la posibilidad de dividir en diversas superficies los
ámbitos de trabajo) permiten hacer efectiva de manera eficaz esa premisa de
flexibilidad y adaptabilidad. La distribución de las crujías planteada en torno
al gran vacío del atrio, hace posible comunicar las áreas de trabajo y circular
tangencial y transversalmente entre ellas sin interferirlas. El apoyo de
servicios, comunicaciones y dotaciones concentradas en ambos extremos asegura
esta versatilidad. Todo ello permitirá la organización de espacios por áreas
homogéneas en niveles, planteadas armonizando criterios de organización
interna, eficiencia y de idoneidad en la atención al ciudadano y asegurando el
bienestar y confort de los trabajadores gracias a las condiciones de dotación,
ratio m2/puesto de trabajo, iluminación, ventilación, seguridad, ergonomía y
accesibilidad de los espacios creados.
La concepción del atrio cubierto
como un gran espacio a disposición de la ciudadanía, de celebración de
actividades y actos públicos diversos, o el que la cubierta del edificio sea un
solárium ajardinado que pueda convertirse en un lugar de reunión y descanso en
la mejor tradición mediterránea, son características esenciales del proyecto.
También el uso de
protecciones solares en los frentes de mayor exposición y el distinto
tratamiento de las envolventes que responde a las características urbanas de
cada uno de esos frentes y a su orientación solar.
Esta organización volumétrica,
además de controlar formalmente el espacio urbano, permite, gracias a su factor
de forma y a la presencia del patio central, mejorar las condiciones
bioclimáticas del edificio, en función de su orientación solar y las circulaciones
de aire controladas. El planteamiento racional de las soluciones funcionales,
constructivas y estructurales, su modularidad y su facilidad de ejecución de
forma que se favorezca el mantenimiento y economía de la explotación futura, la
elección en definitiva de soluciones testadas en edificios de este tipo y en
este sentido, la optimización de las instalaciones propuestas y la elección de
los materiales según criterios de simplicidad, robustez, proximidad, fácil
conservación y máxima durabilidad, han guiado un proyecto con voluntad de
edificar una sede institucional capaz de atender las necesidades actuales y
asumir otras futuras.