Jueves, 26 de marzo de 2026

Investigadores de la ETSAS desarrollan un prototipo de espejo inteligente para personas con alzhéimer

Reconocido con el Premio Buenas Prácticas 2026 en Tecnosocial 2026

Un equipo de investigadores del grupo Healthy Architecture & City (HAC) de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad de Sevilla, dirigido por el colegiado Santiago Quesado, ha presentado en Málaga, en el marco del evento Tecnosocial 2026, un novedoso desarrollo tecnológico destinado a personas con alzhéimer, realizado y producido junto a la colegiada María Lozano y Pablo Valero, también arquitectos,  profesores e investigadores del Departamento de Proyectos Arquitectónicos. La organización de este foro de innovación ha reconocido su propuesta, titulada ‘Diseño arquitectónico con tecnologías adaptadas al deterioro cognitivo: prototipo de espejo inteligente’, con su Premio Buenas Prácticas 2026.

Esta aportación es fruto de una década de investigación del grupo HAC centrada en la relación entre arquitectura, salud y memoria. En concreto, este trabajo muestra de manera práctica cómo el diseño arquitectónico y la tecnología aplicada a la vivienda mejoran la calidad de vida de las personas con enfermedad de alzhéimer. Este prototipo se ha terminado de desarrollar en el marco del proyecto de investigación VIVAlz, financiado por la Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda de la Junta de Andalucía.

El elemento presentado en Tecnosocial 2026 consiste en un prototipo funcional de espejo inteligente con reflexión selectiva. Es un objeto doméstico concebido para prevenir situaciones de estrés, pánico o rechazo que pueden producirse cuando una persona con alzhéimer no se reconoce en su propio reflejo. Este tipo de episodios, frecuente en determinadas fases de la enfermedad, tiene un impacto directo en el bienestar emocional de la persona afectada y generan una importante carga adicional para familiares y cuidadores.

El dispositivo actúa de forma automática y no invasiva: cuando detecta la presencia de un usuario que está afectado por esta enfermedad, la superficie reflectante se transforma en opaca de forma automática, evitando de esta forma el reflejo, sin introducir estímulos visuales adicionales y manteniendo la textura y apariencia del material base. De este modo, el prototipo plantea una nueva forma de entender el espacio como un entorno protésico, que es capaz de anticiparse a situaciones críticas, respondiendo de manera preventiva a las necesidades de la persona.

El sistema se ha desarrollado mediante una metodología de investigación aplicada que incorpora la participación directa de usuarios con alzhéimer. Se ha llevado a cabo una experiencia piloto de implantación en colaboración con la Asociación de Familiares de Enfermos de alzhéimer y otras demencias del Aljarafe (AFA Aljarafe), con el objetivo de evaluar el impacto real del dispositivo en situaciones cotidianas.

Los resultados preliminares muestran una reducción significativa de los episodios de agitación y estrés vinculados al no reconocimiento del propio reflejo de la persona, así como una mejora en la percepción de seguridad del entorno por parte de familiares que no tienen que tapar espejos o retirarlos. Además, el sistema presenta un elevado potencial de transferencia, ya que puede aplicarse no solo en espejos convencionales, sino también en otras superficies reflectantes como pueden ser escaparates, mamparas o vitrinas, presentes en viviendas, centros asistenciales, sociosanitarios o espacios públicos.