Este miércoles ha tenido lugar en la Sala Atín Aya la visita
guiada a la exposición “En el limbo. Arquitectura en espera”, del
artista sevillano Norberto Gil, en la que participó la colegiación interesada.
Durante el recorrido, el propio artista compartió las claves
de esta muestra, que nace tras un proceso de investigación basado en
entrevistas con los arquitectos Guillermo Vázquez Consuegra, el estudio
Cruz y Ortiz y el portugués Álvaro Siza. A partir de este trabajo,
selecciona planos y maquetas de obras que nunca llegaron a materializarse
debido a condicionantes administrativos, económicos o políticos.
A partir de estos materiales, Gil reconstruye pictóricamente
espacios que no veremos, imaginando la luz y el color que los habitarían. La
pintura se convierte así en un territorio de resistencia y memoria, donde
la arquitectura en espera encuentra una segunda vida a través del lenguaje
artístico.
La muestra se sitúa en la línea de investigación que
Norberto Gil ha desarrollado en los últimos años en torno a
la arquitectura como experiencia sensible y emocional, entendida no
sólo como construcción física, sino como espacio habitado, recordado e
imaginado. Su trabajo se construye en la intersección entre luz, geometría y
arquitectura, donde la retícula y la cuadrícula organizan las composiciones y
estructuran un equilibrio entre orden y percepción sensorial.
En estas obras, elementos como la casa, la cabaña o la
ventana funcionan como metáforas del habitar. No son simples representaciones
arquitectónicas, sino símbolos de refugio, memoria e identidad. La
ventana, motivo recurrente, articula la dualidad entre interior y exterior,
entre lo íntimo y lo abierto, invitando al espectador a reflexionar sobre los
espacios que habita tanto física como emocionalmente.
El uso del color adquiere un papel estructural en
la obra de Gil. A través de campos cromáticos planos e intensos, el artista
transforma la rigidez geométrica de la arquitectura en un espacio accesible y
profundamente humano. La luz, modulada de forma artificial y consciente, genera
atmósferas que oscilan entre la cercanía y la abstracción, entre lo visible y
lo intuido.
Norberto Gil
Norberto Gil (Sevilla, 1975) es licenciado y doctor en
Bellas Artes por la Universidad de Sevilla y pertenece a una destacada
generación de artistas sevillanos. La arquitectura ocupa un lugar central en
toda su creación, representada a través de juegos de luces y sombras y campos
de color intensos que delimitan formas arquitectónicas con una fuerte carga
conceptual.
Ha realizado una veintena de exposiciones individuales,
entre las que destacan “Cuatro casas y un árbol” (CAC Málaga, 2023), “La casa
de los días mejores” (COAS, 2021), “La casa de los Eames” (MAD Antequera, 2019)
o “Le Cabanon” (Galería Birimbao, 2017). Su obra ha sido reconocida con
numerosos premios, como el Premio BMW de Pintura, y forma parte de importantes
colecciones públicas y privadas.