La colegiada, catedrática y especialista en restauración Lola
Robador ha sido elegida nueva miembro de número de la Real Academia Sevillana
de Buenas Letras, en una designación aprobada por unanimidad que reconoce su
extensa trayectoria en el ámbito de la investigación conservación y protección
del patrimonio histórico-artístico de Sevilla.
Con esta incorporación, Robador se convierte además en la primera
arquitecta en formar parte de la institución y ocupará la vacante dejada por el
escritor y periodista Antonio Burgos.
Arquitecta por la Universidad de Sevilla desde 1994, donde
obtuvo el Premio al Mejor Proyecto Fin de Carrera, ha desarrollado desde
entonces una intensa labor académica, investigadora y profesional vinculada a
la restauración arquitectónica, los sistemas constructivos tradicionales y el
uso de materiales naturales. Doctora arquitecta con Premio Extraordinario de
Doctorado, desde 2018 es catedrática de Restauración y Materiales y, entre 2005
y 2016, desempeñó el cargo de secretaria del Instituto Universitario de
Arquitectura y Ciencias de la Construcción.
A lo largo de su trayectoria, Lola Robador ha centrado buena
parte de sus investigaciones y publicaciones en la recuperación de los
pigmentos naturales y en el estudio de la luz y el color de Sevilla. Una línea
de pensamiento que ha desarrollado tanto desde la investigación académica como
desde la práctica profesional y que quedó recogida en su obra La luz y el
color de Sevilla, publicada por la Universidad de Sevilla. Además, es
autora de numerosos trabajos y publicaciones colectivas vinculadas a la
restauración, los materiales tradicionales y el patrimonio arquitectónico.
Su labor investigadora ha contribuido especialmente a
revalorizar los sistemas constructivos tradicionales y los revestimientos
históricos, defendiendo la necesidad de conservar la identidad cromática y
material que caracteriza a la arquitectura sevillana y andaluza.
En el ejercicio profesional, ha participado en
intervenciones de restauración y conservación en algunos de los principales
conjuntos patrimoniales de la ciudad, como el Real Alcázar de Sevilla, el
Ayuntamiento de Sevilla, el Palacio de los Condes de Guzmán o templos
históricos como las iglesias de San Sebastián, San Bartolomé y la Anunciación,
además del convento de Santa Ángela. También ha desarrollado trabajos de diseño
de jardines en distintos países del Mediterráneo.
Robador fue reconocida con el Premio COAS Arquitectura &
Sociedad 2019 en la Categoría de 'Ciudad, Paisaje y Territorio' en junio de
2019, por la restauración del Cenador, Estanque y Jardín del León del Real
Alcázar de Sevilla, conjunto Patrimonio de la Humanidad, y la Mención especial
de los Premios Andalucía de Arquitectura 2022 por la restauración de
la torre campanario de la iglesia de San Bartolomé de Sevilla.