Después de un intenso trabajo de diez meses en el que han
participado arquitectos/as expertos/as en salud, educadores sociales y otros/as
especialistas, los alumnos y alumnas de segundo y tercero de Educación
Secundaria Obligatoria (ESO) del instituto Zurbarán, de Badajoz, han sido los
primeros en testar “Primum Non Nocere. La Arquitectura como instrumento para la
salud colectiva”. Una unidad didáctica desarrollada por el Consejo Superior de
los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE), a través del Observatorio 2030,
con el apoyo del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, que tiene el objetivo
de introducir en el sistema educativo español el estrecho vínculo entre el
diseño de los espacios que habitamos y la salud integral de las personas.
“Queremos poner una semilla para que nuestros niños y niñas
adolescentes sean conscientes de la importancia del derecho y la reivindicación
a un entorno saludable, accesible y sostenible”, ha explicado la directora del
Observatorio 2030 del CSCAE, Mari Ángel López Amado, antes del inicio de
los dos talleres que se han realizado. Como ha expuesto, “todos somos
conscientes de la relación entre el sistema sanitario y la salud, pero todavía
no ha llegado a la sociedad la comprensión de por qué tenemos que diseñar
espacios públicos, viviendas e incluso el territorio para que no solo preserven nuestra salud, sino para que nos cuiden la salud física, mental y social”.
Ese vacío es el que pretende llenar la unidad didáctica
“Primum Non Nocere”. Un hecho que valora la comunidad educativa. La presidenta
de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos del instituto, María
Inmaculada Pérez Leiton, ha considerado “importantísimo” que, en estas
edades, el alumnado “sea capaz de escuchar” lo que transmite cualquier entorno:
“Están sometidos a mucho estrés, a redes sociales, móviles… y no son
conscientes de que un parque, una vía abierta fuera del ruido o un aula les
permite un bienestar emocional que puede conllevar un mejor rendimiento
académico”.
El alumnado que hoy ha descubierto “Primum Non Nocere” en
estos talleres piloto también ha participado en el muestreo de opiniones que ha
servido de base para dar forma a la unidad didáctica. Como ha señalado el
director del instituto Zurbarán, Rafael Domínguez González, “desde el
minuto cero que nos ofrecieron hacer esta parte piloto del proyecto en nuestro
centro nos pareció una idea excelente porque la educación es multidisciplinar y
esta unidad didáctica está enfocada desde la arquitectura para concienciar a
nuestros alumnos sobre cómo utilizar los espacios para rendir mejor y para
tener una sensación de comodidad, y que todo sea mejorable nos parece una parte
importante de la educación”.
Por su parte, el decano del Colegio Oficial de Arquitectos
de Extremadura, Manuel Cabalgante Gallardo, ha puesto el acento en las
particularidades de Extremadura, una región marcada por la ruralidad, el
envejecimiento de la población y un valioso patrimonio construido. Ha defendido
una arquitectura adaptada al clima, a la identidad de cada lugar y a las
necesidades de sus habitantes, que garantice unas condiciones adecuadas de
bienestar tanto en las ciudades como en los pequeños municipios.
Asimismo, ha señalado que, en una comunidad sin escuela de
arquitectura, es especialmente importante acercar la profesión al ámbito
educativo y despertar el interés por su dimensión social: “Queremos que los
estudiantes aprendan a mirar su entorno con otros ojos, a preguntarse cómo
podrían mejorar sus viviendas, sus calles o sus espacios públicos. Porque
conocer y valorar los lugares que habitamos es el primer paso para
transformarlos”.
Dentro de las aulas, la educadora social y maestra Pilar
Morcillo Sánchez ha presentado a los/as adolescentes la base de “Primum Non
Nocere” y, a continuación, se han desarrollado los talleres con las profesoras
de segundo y tercero de Secundaria Loreto Habela López de Lena y Beatriz
Bennosa Pérez, respectivamente; la arquitecta experta en envejecimiento
activo Elisa Pozo Menéndez; la arquitecta ilustradora Anneta
Santacreu Felis y la directora del Observatorio 2030 del CSCAE y
arquitecta, Mari Ángel López Amado.
Por último, el profesorado y el alumnado han trabajado,
conjuntamente, en un bloque de conclusiones y resultados en torno a la
experiencia.
Los materiales de “Primum Non Nocere”, que hace suyo el
principio hipocrático “lo primero, no hacer daño”, se presentarán, el próximo 25
de noviembre, en Madrid. En su desarrollo, además de los/as expertos/as
implicados/as, han sido importantes también las aportaciones de la población de
El Recuenco, de Guadalajara, donde se celebró un taller experimental en
octubre.